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1.
Rev. urug. psicoanal ; (127): 125-142, octubre 2018.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-2735

RESUMEN

En este artículo intento mostrar un camino, tal vez de ida y vuelta, que


conduce del amor al amparo (o del desamor al desamparo). Amor que,


convocado por el desamparo, resguarda el cuerpo, indisolublemente ligado


al aparato psíquico, con una envoltura que lo cobija y lo ampara, a la que


propongo denominar envoltura amatoria del cuerpo. El desamparo del recién


nacido humano, potencialmente letal o, al menos, patógeno (cuando


el amor es una vivencia faltante), cumple una función estructurante del


psiquismo en la medida en que el amor responde a su llamado.


Planteo la configuración en la madre, desde antes del nacimiento de


su hijo, de una matriz precursora del espejo —y aun del propio rostro


materno— constituida por la imagen del niño como existente separado


de ella, su nombre (simbólico) y el cuerpo real por advenir, anudados al


modo de la cadena borromea.


Considero que la identificación primaria se asocia al tiempo mítico


de la represión primaria, que divide al sujeto, interesando quizá también


el cuerpo.


Recorro sucintamente los aportes de distintos autores e ilustro algunas


de mis propuestas con materiales clínicos provenientes de diversos


analizandos


Asunto(s)
Psicoanálisis
2.
Rev. urug. psicoanal ; (122): 88-115, 2016.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-6053

RESUMEN

El duelo por antonomasia es el duelo por la muerte de un ser amado. Se


considera principalmente el duelo por la muerte de la compañera, indisolublemente


unido al amor, que es su razón de ser.


El duelo es único, íntimo —lo que no excluye la necesidad del (de los)


otro(s) para encaminar su penoso tránsito—, personal e intransferible.


Pero, asimismo, es múltiple, porque la muerte del ser amado despliega el


montaje reminiscente de los sucesivos períodos vividos con él, en cada uno


de los cuales se renuevan su pérdida y el duelo consiguiente.


Se revisan aspectos tales como el trabajo de duelo, el objeto sustitutivo,


el duelo patológico, el papel de las identificaciones, el quiebre de la


estructura narcísica. Es muy difícil, si no imposible, establecer una teoría


única, abarcadora, inclusiva, del duelo: no es unívoco, no es transitado de


la misma manera por todos los supérstites. Su final, si lo tiene, es privativo


e incierto.


Aceptar que el ser amado ha muerto, aprender a convivir con el dolor


ocasionado por su desaparición, salvaguardar su existencia en nosotros


manteniéndolo investido con nuestro amor son mojones o quizá el destino


definitivo al que nos conduzca el camino trazado por el duelo si tenemos


la suficiente fortaleza para atravesarlo (AU)


Asunto(s)
Psicoanálisis
3.
Revista Uruguaya de Psicoanálisis ; n. 70: p. 83-95, 1989.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-17491

RESUMEN

Se entiende la transferencia como una forma apropiada, disimulada, mediante la cual el deseo procura ser reconocido. Esta forma disimulada de expresarse el deseo, de figurarse como realizado, lleva a pensar la transferencia como una formación de compromiso, una transacción, al igual que el sueño, el síntoma, etc. El deseo se dirige disfrazado hacia quien no es, "falso enlace", y la transferencia -herramienta insustitui-ble para el progreso de la cura- es también resistencia. Se podría hablar de un trabajo de transferencia del mismo modo en que Freud se refirió al trabajo del sueño. Se plantea que durante el proceso psicoanalítico, junto con este trabajo de transferencia tendría lugar un trabajo de duelo. Cada insight del analizante supondría una pérdida. La repetición del mismo sería una manera de elaborar el duelo, al constituir una pieza en el proceso de ejecución del desasimiento de la libido. La repetición en la transferencia no provendría, entonces, de la pulsión de muerte sino que tendría su fuente en el deseo insatisfecho y constituiría, al mismo tiempo que una tentativa de alcanzar la satisfacción, un intento de elaborar el duelo por el objeto perdido, definitivamente ausente. Así, pues, la repetición en este caso no sena el "eterno retorno de lo igual". El trabajo de transferencia, produciría, crearía, algo nuevo sobre la huella del objeto perdido. Se piensa que en el vínculo transferencial con el analista, se repite, se invoca al objeto, elaborándose simultáneamente los duelos por las pérdidas, por los desprendimientos de libido, implicados en cada insight, pérdidas que remiten finalmente al objeto imposible, irrecuperable por inexistente (el pecho y la madre en Freud, el objeto a en Lacan), del cual todos los otros son sustitutos. El deseo, siempre insatisfecho, se ve "obligado a convertirse en palabra dentro del molde que le impone la demanda" (J. Dor, 1986). Palabra con la que se teje el análisis, dirigida al analista en la transferencia, palabra que es repetición y re-petición. Se señala que la palabra invocante dirigida al analista perpetúa el desencuentro ya que no hay reencuentro posible con el objeto primario, pues el analista no (lo) es sino tan sólo un sustituto. Así, el vínculo con el analista implica también un duelo a elaborar. El analista no es ni tiene el objeto perdido -en (la) realidad-inexistente. Desencuentro perpetuo, reiteración de la inexistencia. Deseo y duelo, referidos en última instancia al mismo objeto, se aunarían para determinar la (re)petición producción transferencial. Para finalizar, se menciona uno de los múltiples interrogantes que surgen, referido al desenlace del análisis que es des-enlace del "falso enlace" entre paciente y analista. ¿Análisis terminable o interminable? En la medida en que el paciente pueda acceder a lo verdadero de su deseo se des-ilusionará con respecto al analista: éste no es ni posee el objeto causa de su deseo. Castración, desprendimiento, límite irreduc- tible que da cuenta de la falta convocante del deseo: ¿Fin (límite) del análisis? ¿O, paradójicamente, infinitud de éste?


Asunto(s)
Teoría Psicoanalítica
4.
Revista Uruguaya de Psicoanálisis ; n. 89: p. 82-93, 1999.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-17428

RESUMEN

La neutralidad del psicoanalista, si es considerada como una neutralidad perfecta, absoluta, sin vacilaciones, no es posible. Es una aspiración legítima pero irrealizable. A partir de textos literarios -pretextos para exponer mis ideas- y de la reflexión sobre desarrollos teóricos referidos principalmente a la técnica psicoanalítica, procuro evidenciar su imposibilidad. ¿Deberíamos, entonces, renunciar a ella? La neutralidad cumple una función operante en la cura, dentro de ciertos márgenes de aplicabilidad. Supone un analista atravesado por la metáfora paterna, con una acentuada capacidad para elaborar los duelos debidos a sus renunciamientos narcisísticos. Aceptación de la castración, privación y abstinencia vuelven posible una neutralidad acotada, ejercida con cierta elasticidad, testimonio de un analista también posible, con sus tropiezos y desfallecimientos.


Asunto(s)
TECNICA PSICOANALITICA , AREAS TEMATICAS AFINES , Literatura
5.
Revista Uruguaya de Psicoanálisis ; n. 86: p. 71-81, 1997.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-17386

RESUMEN

Para el psicoanálisis, el tiempo subjetivo, el tiempo psíquico y la memoria, no tienen una existencia simple, sino múltiple, y están registrados en diversas variedades de signos, entre los cuales corre el deseo corno un hurón, repitiendo y creando, en una diacronía permanentemente atravesada por la sincronía (por el anudamiento metafórico de la sincronía). De ese modo las escenas vivenciadas por el sujeto hacen cadena, soportada por la muerte como Amo Absoluto, y por la castración, convocante del deseo. En la transferencia, esas escenas se hacen acto psicoanalítico por la interpretación del deseo. El tiempo del psicoanálisis es fundamentalmente el tiempo lógico del a posteriori, que resignifica continuamente esas escenas en renovadas traducciones o creaciones de sentido, que vulneran incesantemente las armaduras de la muerte y el olvido. Pero el tiempo del psicoanálisis es también, la atemporalidad del inconsciente, ese presente continuo donde no se representa la anticipación de la muerte. La verdad entonces, es solo huellas, representaciones, invenciones y creaciones del sujeto, donde lo verdadero del acontecimiento y del deseo se entraman y continúan, pero abriendo espacio para la pérdida y el duelo. La cinta de Moebius figura discretamente estos aspectos diversos del tiempo psicoanalítico, y de la situación transferencial.


Asunto(s)
TECNICA PSICOANALITICA , Tiempo
6.
Revista Uruguaya de Psicoanálisis ; n. 81: p. 157-183, 1995.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-17321

RESUMEN

Un discurrir sobre hechos clínicos y concepciones teóricas de diferentes autores, procedentes de diversas corrientes del pensamiento psicoanalítico, van orientando estas reflexiones sobre las identificaciones. Vasto y complejo tema, siempre enigmático e inagotable. La clínica, las reflexiones, la teoría, re-tornan repitiéndose, resignificándose, retroalimentándose, articulando nuevos cruces y generando otras formas de abordaje. Desde los albores míticos del sujeto, las identificaciones primaria y secundarias se entretejen y resignifican en un proceso enmarcado por la estructura edípica. Encuentros (y desencuentros) confluyen en una encrucijada donde se dan cita el deseo, el amor, la pérdida, la ausencia, la muerte, el dolor, el duelo. En la que están involucrados el infans y el Otro, el sujeto y su semejante, el otro. Convergencia de citas, de rasgos -rasgo único del semejante del cual el sujeto se apodera, desplazado desde el objeto y condensado en el sujeto- que crean un sentido original. Metáfora y metonimia, gestoras de un proceso que es creación y creador. Integración de la diferencia que instala -por ese mismo acto- una nueva diferencia. Juego de (del) significantes (significante). Identificaciones imaginarias (narcisistas, especulares) -que mantienen enhiesta la ilusión del falo - y simbólicas (cuyo acceso es franqueado por la castración simbólica y la represión). Corresponden -más bien que a una sucesión cronológica- a una ordenación estructurada en tiempos lógicos. Moldeándose ambas -identificación primaria y secundarias-, solidarias, en una matriz (no exclusivamente) simbólica que prefigura el espejo y lo organiza, que precede al nacimiento del niño y lo espera. El deseo de la madre forja una imagen que no se limitaría al ser de su hijo, a su existencia separada de ella, sino que ya tendría atribuido el sexo masculino o femenino. Esa imagen es la que el niño va a encontrar en la mirada de la madre, trasmisora de su deseo. Imagen que anuda el cuerpo real por advenir con el nombre (simbólico) del niño, ya elegido desde antes de su nacimiento. Real, imaginario y simbólico, entrelazados en esa matriz precursora del espejo. El grito, vocero del cuerpo surcado por el dolor, lo entrama con el lenguaje. Cuerpo que se hace texto y textura. Cuerpo enlazado a un nombre que, desde antes de nacer, lo inscribe en el discurso, le confiere una filiación, lo sitúa simbólicamente en una genealogía. El fantasma, la vuelta hacia la persona propia y el trastorno hacia lo contrario, el objeto transicional, el objeto a, desempeñan también un rol en las identificaciones que instituyen al sujeto -debatiéndose en su encrucijada- en su alteridad, como un ser existente y discriminado a la vez que provisto de una identidad sexual.


Asunto(s)
Teoría Psicoanalítica
7.
Revista Uruguaya de Psicoanálisis ; n. 104: p. 40-66, 2007.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-17098

RESUMEN

A partir de los vínculos de la literatura con el psicoanálisis, la similitud de sus producciones simbólicas, la ficción como (des)enmascaramiento de la verdad, examino las relaciones de la narración con el proceso psicoanalítico, especialmente con la transferencia. Subordino la narración _configurada por analizante y analista (coautores, protagonistas y lectores-escuchas) en torno al vacío dejado por el objeto ausente, inexistente, hacia el cual se dirige el deseo errante en su búsqueda imposible_ a una concepción del inconsciente en la que el sujeto dividido, descentrado, es considerado el núcleo central de la experiencia psicoanalítica. En las neurosis, la transferencia _estructurada, al igual que lo inconsciente, como un lenguaje_ se realiza en la narración, desgarrándola con su irrupción sin privarla de su coherencia, inscribiéndose en el límite impuesto por la muerte y la castración. En las patologías graves, en cambio, el flujo narrativo se altera, el discurso estalla, y la transferencia (amor y odio masivos) produce efectos negativos, obstaculizando el progreso del análisis


Asunto(s)
Teoría Psicoanalítica , Narración , Teoría Lacaciana
9.
Revista Uruguaya de Psicoanálisis ; n. 63: p.87-108, 1985.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-17538

RESUMEN

Frente a la multiplicidad fenoménica que abarca la perversión y que se extiende desde la "gran perversión" ritualizada hasta los actos y fantasías perversas de los neuróticos, se intenta en el trabajo alcanzar una mayor precisión en el concepto psicoanalítico de perversión. Desde el trabajo princeps de Freud en los "Tres Ensayos" la conceptualización se fue enriqueciendo por aportes posteriores del mismo Freud y de sus epígonos. El papel de la agresión y de la pulsión de muerte, las nuevas formulaciones sobre el narcisismo, las hipótesis sobre la estructura del Yo, de sus defensas y funciones, y las teorías sobre las primeras etapas de la vida y el desarrollo, han ampliado el conocimiento en este campo. Se hace un breve recorrido por la literatura destacando los aportes originales de los autores de filiación kleiniana, lacaniana y estructuralista, subrayando las articulaciones interteóricas posibles o los campos de desacuerdo conceptuales. Los puntos esenciales de reflexión fueron los tipos de angustia en juego, clásicamente la angustia de castración y posteriormente las angustias más arcaicas enfatizadas por los post-kleimanos y por los estructuralistas americanos pero con las diferencias que en último termino derivan de las distintas hipótesis básicas sobre la formación de la estructura psíquica, particularmente en las primeras etapas y en el período pre verbal, postuladas por estas escuelas. Se plantean interrogantes sobre qué corresponde al apelativo de sexualidad perversa destacando desde el punto de vista descriptivo fenoménico el carácter repetitivo y la compulsividad de la conducta desviante; sobre la génesis, enfatizando el papel central de la angustia de castración pero con raíces en etapas anteriores; sobre el escenario perverso donde se actúa el fantasma, ilustrando con un fragmento clínico; por último sobre la legitimidad de hablar de una estructura perversa distinta a la neurótica o psicótica. La respuesta afirmativa surge de la consideración de los elementos solidarios y de los lazos no contingentes (exigidos por las necesidades estructurales) que se observan en la perversión. Esta no aparece solamente como un comportamiento sexual desviante, apartado de la norma, sino como una organización compleja, verdadero conjunto de relaciones que actúa en forma constante en la base de las múltiples formas de ese comportamiento sexual desviante


Asunto(s)
Psicopatología
10.
Revista Uruguaya de Psicoanálisis ; (114): 190-192, 2012.
Artículo en Español | Bivipsil | ID: psa-67482

Asunto(s)
Psicoanálisis
12.
Buenos Aires; FEPAL; 2010. 29 p.
Monografía en Español | Bivipsil | ID: psa-16374

RESUMEN

En este artículo se considera que la memoria es un trabajo del aparato psíquico y una formación del inconsciente, resultante del conflicto psíquico. Su lógica está emparentada con la lógica de lo inconsciente. Se plantea que existiría una “memoria de la voz”. Se examina el tiempo de la memoria, que es otro que el cronológico, y los vínculos de ella con el fantasma, la verdad del deseo y la identidad del sujeto. La identidad del ser humano es inherente a la memoria; en cierta medida, él es su memoria. Tanto en el proceso psicoanalítico como en la obra literaria, la memoria es un mensaje dirigido a un Otro -que lo recibe poniendo en juego su propia memoria-, así como también es un mensaje que se recibe del Otro. Es transindividual, estando en el orden simbólico (Otro), encarnado en los otros. Finalmente, de acuerdo con el resultado de la operación que la memoria realiza sobre el fantasma, se la propone como metáfora del sujeto, o más propiamente, del sujeto del inconsciente(AU)


Neste artículo considera-se que a memória é um trabalho do aparelho psíquico e uma formação do inconsciente, resultado do conflito psíquico. Sua lógica está ligada com a lógica do inconsciente. Propõe-se que existiria uma “memória da voz”. Examina-se o tempo da memória, que é outro que o cronológico, e os vínculos dela com a fantasia, a verdade do desejo e a identidade do sujeito. A identidade do ser humano é inerente à memória; em certa medida, ele é sua memória. Tanto no processo psicanalítico como na obra literária, a memória é uma mensagem dirigida a um Outro -que a recebe colocando em jogo sua própria memória-, assim como também é uma mensagem que se recebe do Outro. É transindividual, estando na ordem simbólica (Outro), encarnado nos outros. Finalmente, de acordo com o resultado da operação que a memoria realiza sobre a fantasia, propõe-se como metáfora do sujeito, ou mais própriamente, do sujeito do inconsciente(AU)


In this article, memory is considered a work of the psychic apparatus and a formation of the Unconscious, resulting from the psychical conflict. The logic of memory is related to the logic of the Unconscious. It is claimed that a “memory of the voice” would exist. Time in memory, which differs from the chronological time, and the relationship between memory and the fantasy, the truth in desire and the identity of the subject are looked into. The human beings identity is inherent to memory; in a certain way, he is his memory. Both in the psychoanalytic process and in any literary piece of work, memory is a message aimed at an Other -who receives it activating his own memory- as well as being a message that is received from the Other. Memory is transindividual, being in the symbolic order (the Other), embodied in the others. Finally, in agreement with the result of the operation that memory does on the fantasy, the former is proposed as a metaphor of the subject, or more accurately, of the subject of the Unconscious(AU)


Asunto(s)
Psicoanálisis , Literatura , Memoria , Tiempo , Fantasía
13.
Bogotá; FEPAL; 2010. 29 p.
Monografía en Español | Bivipsil | ID: psa-15466

RESUMEN

La memoria: confluencia de dos disciplinas. Psicoanálisis y literatura


En este artículo se considera que la memoria es un trabajo del aparato


psíquico y una formación del inconsciente, resultante del conflicto psíquico. Su


lógica está emparentada con la lógica de lo inconsciente.


Se plantea que existiría una “memoria de la voz”.


Se examina el tiempo de la memoria, que es otro que el cronológico, y los


vínculos de ella con el fantasma, la verdad del deseo y la identidad del sujeto. La


identidad del ser humano es inherente a la memoria; en cierta medida, él es su


memoria.


Tanto en el proceso psicoanalítico como en la obra literaria, la memoria es


un mensaje dirigido a un Otro -que lo recibe poniendo en juego su propia


memoria-, así como también es un mensaje que se recibe del Otro.


Es transindividual, estando en el orden simbólico (Otro), encarnado en los


otros. Finalmente, de acuerdo con el resultado de la operación que la memoria


realiza sobre el fantasma, se la propone como metáfora del sujeto, o más


propiamente, del sujeto del inconsciente (AU)


Asunto(s)
Psicoanálisis
17.
20.
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